miércoles, 27 de febrero de 2008

2 de Mayo, aquello que celebramos…

Cada vez nos acercamos más al 2 de Mayo, fecha señalada en el calendario por ser el día en el que una parte de los habitantes de Madrid se levantó contra los franceses y su colonialismo, pero, además y al grito de “vivan las cadenas”, el 2 de Mayo se llevó consigo la primera constitución de un nuevo estado parido en Cádiz de la mano de liberales y de la Ilustración francesa.

Es de obligado cumplimiento decir que de la mano de secciones del ejército iban desde curas, caciques y oligarcas de la nobleza, a secciones del campesinado alienados u obligados a luchar en un bando en el que, de forma natural, no les tocaba luchar, un bando retrógrado y reaccionario que intentaba luchar contra el devenir de la historia, contra la mejora de los medios de producción y nuevas libertades y derechos civiles y sociales que representaba el comienzo de la etapa liberal-capitalista del Estado español, de la misma manera que aquella clase forjada al calor de la Revolución Francesa intentará luchar para evitar el curso necesario e inevitable de la historia, ese paso que nos llevará del neoliberalismo-capitalista a una concepción social de la producción y libertades y derechos sociales aun ni siquiera soñados.

Para alguien que se basa en el materialismo histórico como herramienta de análisis de los cambios sociales y económicos está claro que esa primera constitución no era el fin en si mismo, sino un paso más para alcanzar la emancipación. Por ello mismo, ese momento histórico ha de analizarse como el paso de un sistema socio-económico a otro, como un enfrentamiento directo entre una clase en decadencia y otro naciente y forjándose como clase dirigente, siendo revolucionarios en su momento y reivindicando el cambio de unas normas establecidas en base a represión feudal y eclesiástica. ¿Acaso no es revolucionario saltarse una norma para poder crear otra más justa? ¿Acaso no lo será cuándo nosotras decidamos saltarnos las actuales normas basadas en represión neoliberal-burguesa para crear un estado más justo?... para saltarse una norma y crear otra, antes tiene que haber una y conocerla bien…

Cabe destacar alguna pregunta: ¿debemos celebrar un día en el que se levantaron oligarcas y eliminaron unos avances sociales hasta el momento inéditos en este Estado?, ¿debemos celebrar la vuelta a la monarquía absoluta? Si bien muchos de los liberales de esa época no cuestionaban el papel del monarca, manteniéndole como “agente mediador”, ¿no deberíamos cuestionarnos el actual sistema político? Es decir, ¿debemos mantener en el “arbitraje” a un Borbón? Siendo, para más inri, un monarca impuesto por un dictador.

Por ello, creo que deberíamos empezar a debatir, ye que decimos vivir en un régimen democrático, si debemos celebrar alzamientos totalitarios o debemos comenzar a festejar alzamientos contra esos propios sistema totalitarios, celebrando, por ejemplo, el alzamiento de los comuneros, ¿no?

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