lunes, 17 de diciembre de 2007

Declaración Final del 6º Encuentro Europeo de Juventudes Comunistas celebrado en Estambul.


El 6º Encuentro de Juventudes Comunistas Europeas celebrado en Estambul, Turquía, los días 8 y 9 de diciembre de 2007 bajo el lema “Las necesidad e importancia actual de la Revolución de Octubre en la lucha antiimperialista y la batalla de las ideas, por nuestro futuro y el socialismo: las organizaciones juveniles comunistas en la primera linea de lucha” declara:

El siglo XX empezó bajo la influencia de la Gran Revolución Socialista de Octubre. El poder socialista se había convertido en la esperanza de los trabajadores y los oprimidos no solo en Rusia, sino en todo el mundo. Al contrario que en los países capitalistas, la URSS demostró que la clase trabajadora también podían gobernar un país, y que un sistema dependiente de la explotación no era único destino. La URSS garantizo el derecho a la atención sanitaria, creo un sistema educativo gratuito y logró el pleno empleo bajo garantía del estado. La URSS fue el protector de la Paz Mundial durante su existencia. La URSS demostró su oposición a las ambiciones imperialistas retirándose de la guerra imperialista en Europa y de la partición del mundo, nada mas ser fundada. Durante la II Guerra Mundial, la URSS y el movimiento comunista, antifascista y partisano demostraron ser el único defensor de la humanidad frente a los males del Fascismo.

Con el restablecimiento del equilibrio de poder en la política mundial tras la II Guerra Mundial, el movimiento comunista alzo la bandera contra la agresión del bloque capitalista-imperialista liderado por los EEUU. Paralizó la maquinaria de guerra imperialista. Las repúblicas socialistas, progresistas y populares fueron mas allá y debilitaron la garra del imperialismo en el resto del mundo. Fueron, también, la gran inspiración moral y política de la clase trabajadora en los países capitalistas. Las clases trabajadoras de distintos países, especialmente en los europeos, fueron inspirados por las victorias políticas y sociales de los países socialistas en su lucha contra la burguesía.

El final de siglo XX no fue tan esperanzador como su comienzo. Junto con la disolución del campo socialistas durante los años 90, la agresión imperialista gano fuerza. Los ataques van desde la adopción de políticas neoliberales, ocupaciones imperialistas y ataques ideológicos contra el socialismo. Duras campañas fueron organizadas contra el socialismo en los países antaño socialistas. El igualitarismo, la conciencia de clase y la solidaridad social fueron reemplazados por la atomización de la sociedad basada en el individualismo y el final de las luchas sociales. Los grandes ideales como la revolución, la igualdad y la libertad fueron humillados.

Como parte de la agresión imperialista, el proceso transnacional del socialismo al capitalismo inicio privatizaciones para liquidar la estructura económica socialista a través de la políticas neoliberales. Con estas políticas privatizadoras muchos medios de producción de titularidad pública pasaron a manos monopolios capitalistas.

Para promover su hegemonía política, el imperialismo esparció sus agresiones militares y envió tropas alrededor del mundo. La organización del terror imperialista, la OTAN, asumió un papel importante como la fuerza de choque del imperialismo en las operaciones que llevaron a la desintegración de los países de la región y a la ocupación de Afganistán.

Ha sido la UE quien ha promovido la destrucción neoliberal que ha profundizado las desigualdades. Mas aún, a través de la transferencia de soberanía, la UE ha creado ilusiones sobre la fuente del poder político. Jugó un papel provocador en el comienzo de la guerra civil en Yugoslavia ya apoyó la ocupación imperialista que le siguió. Asumiendo un papel significante en la restauración capitalista en los países ex socialistas, la UE también a servido como instrumento para exportar la contrarrevolución y el conflicto entre los pueblos.

Esta fase de la agresión imperialista comenzó con la desintegración de Yugoslavia, como parte del proyecto imperialista, y continua con la ocupación de Oriente Medio, donde varios países permanecen bajo ocupación militar o bajo la amenaza del imperialismo.

Este breve repaso es extremadamente desmoralizador y esta oscuridad solo puede ser iluminada por nuevas transformaciones revolucionarias. La agresión imperialista solo puede ser enfrentada con la lucha organizada de las y los trabajadores. Lo que nosotras, las organizaciones juveniles tenemos que hacer es adoptar una posición común y decisiva con las clases trabajadoras contra el imperialismo.

Nosotras, las organizaciones juveniles comunistas de Europa, junto con otras organizaciones hermanas del mundo estamos luchando contra el imperialismo, con la inspiración de la Revolución de Octubre y de las restantes experiencias de construcción del socialismo. Estamos luchando contra la agresión militar y sus medios, las bases militares. Decimos no a que nuestros países sean actores de las guerras imperialistas. En muchos países lideramos la resistencia popular masiva contra la maquinaria de guerra imperialista.

Nosotras, las organizaciones juveniles comunistas de Europa, estamos en la primera linea del frente de lucha en las esferas cultural, ideológica y social. Luchamos contra la despolitización de la juventud liderada por la ofensiva ideológica imperialista y contra las tendencias oportunistas que llevan a la pasividad y al colaboracionismo.

Nosotras, las organizaciones juveniles comunistas de Europa, sabemos que no estamos solas en nuestra lucha. La resistencia popular contra el imperialismo en diversas partes del mundo, especialmente en América Latina y Oriente Medio, nos dan esperanzas.

Nosotras, las organizaciones juveniles comunistas de Europa, somos conscientes de que el socialismo es la única forma de que la humanidad consiga la igualdad y la libertad.

¡Avancemos en la lucha contra el imperialismo y capitalismo, por nuevas transformaciones revolucionarias!

5 comentarios:

Alvaro Villar Calvo dijo...

¿Eres militante de la UJCE?

Zape dijo...

yo estuve allí ;-)

Un saludo Huguito.

Hilario Ideas dijo...

Cayó el muro pero sólo en Berlín, no en las mentes. Lo auguró poco antes de morir Jean-François Revel y, como siempre, su pesimista intuición resultó acertada. De ahí la asimetría que el canon ha impuesto a la hora de establecer un juicio moral sobre las dos ideologías más sanguinarias de la historia de la Humanidad. De ahí el eficaz cordón sanitario que las factorías mediáticas de la izquierda lograron tender entre la memoria colectiva del comunismo y la verdad. Y también de ahí la absolución ética que disfruta hoy una doctrina, el marxismo-leninismo, que comenzó a asesinar mucho antes que el nazismo, que asesinó infinitamente más que el nacional socialismo de Hitler y que aún sigue asesinando ahora mismo, medio siglo después de que desapareciera del escenario de la historia su alter ego.
Pero todo eso nada importa. Rige el mandato imperativo de establecer una estricta dicotomía entre nacional socialismo de Hitler y socialismo real; la orden inapelable de ocultar a la vista pública su vergonzante parentesco; la consigna de imponer a toda costa la percepción antagónica de esos dos primos hermanos que sembraron de tumbas el siglo XX; amén de la prisa por ampliar el ingente catálogo de cataplasmas retóricas con que cubrir la evidencia de que los comunistas practicaron el crimen en masa no contra sus principios, sino empujados por ellos.
Urge, pues, olvidar la común matriz antihumanista que amamantó a similares genocidas. Olvidar que si para Hitler la causa del hombre ario responde a las leyes eternas de la Naturaleza, en Lenin la autoridad suprema cambia de máscara, se llama Historia, mas responde a idéntica esencia. Así, en ambos casos, la certidumbre teleológica de ser los parteros de una nueva era; en ambos, la ciencia, ora social ora natural, usurpando el trono del Dios bíblico; en ambos, la promesa del paraíso terrenal en forma de un nuevo y luminoso orden social por crear; en ambos, la inclinación radical, innegociable, hacia lo absoluto; en ambos, la doctrina política colonizando el espacio de la fe en las almas entregadas de sus devotos creyentes.
Pero urge olvidar. Porque nada ni nadie ha de incomodar el eterno reposo del socialismo real en el altar mayor de la memoria sentimental de la izquierda. De ello dependerá, ni más ni menos, que su hiperlegitimación no se tambalee. Por algo, ni la socialdemocracia más timorata renuncia a la vieja estética kitsch del puño en alto y el canto de la Internacional en los primeros de mayo y fiestas de guardar. Al cabo, hasta habremos de prohibirnos mentar el irrefutable argumento que hace menos nocivo al nazismo que al comunismo: que el primero se extinguió para siempre en 1945.


Hilarioideas@hotmail.com

Lejarza dijo...

Salud:Ya lo tienes en Castellano, espero te sirva.
Juan
Sindicatos de clase y «clases» de sindicatos
Sindicatos de clase y «clases» de sindicatos.-Josep Maria Simeon. Sant Cugat del Vallès (Vallès Occidental -Sindicatos de clase y «clases» de sindicatos. -La manifestación con el lema «Tenemos el derecho de decidir sobre nuestras infraestructuras», del día 1 de diciembre, fue un éxito de participación, con 700.000 personas en la calle, desde la plaza de Cataluña hasta la estación de Francia, con pancartas, esloganes y cánticos que hacían referencia a la necesidad de poder gestionar nuestras infraestructuras desde nuestra realidad cotidiana, es decir, desde Cataluña. La convocatoria de la manifestación surgió de una plataforma de la sociedad civil (Plataforma por|para el Derecho de Decidir), a la cual se añadieron muchas organizaciones, entidades (más de doscientas) y partidos políticos (de todos colores), excepto los que tienen el epicentro en la España radial. La gran respuesta de la ciudadanía
http://argelaguer.nireblog.com/post/2007/12/18/isindicatos-de-clase-y-clases-de-sindicatos

Posme dijo...

Por supuesto q la busqueda del socialismo es radiacal, ya q es necesario ir a la raiz de los problemas, q en el liberalismo es la explotación de la clase minoritaria contra la mayoritaria, ya para terminar con esa explotación es el cambio de papeles, la toma del estado por parte de la clase oprimida terminaría con la clase explotadora como tal, desapareciendo como clase.

Con esta simple explicación se puede observar una de las diferencias estructurales entre el Socialismo y el NS, siendo éste una mera representación totalitaria del capitalismo en su vorágine expansionista de una burguesía nacional y otra/s diferente/s. Ahí radica la esencia del NS, ya q nace como respuesta al ascenso de la lucha obrera.

El comparar el NS y el Socialismo no delata más que un absoluto desconocimiento de la historia de de los conceptos marxistas.